Certificado de fe de vida

Para que los beneficiarios de una pensión austriaca residentes en el extranjero puedan recibir sus pensiones, deben presentar un certificado de fe de vida, con el que la representación oficial de Austria (Embajada, Consulado, Consulado Honorario) en el extranjero certifica que aún están vivos en el momento de la emisión del certificado.

Por lo general, los beneficiarios de una pensión deben comparecer personalmente en la representación austriaca y acreditar su identidad. Si por razones de edad o enfermedad no es posible que se presenten personalmente, un funcionario de la representación oficial puede acudir al domicilio del interesado para determinar si la persona sigue con vida, a condición de que esto no genere mayores percances.

El Instituto Austriaco del Seguro de Pensiones (Pensionsversicherungsanstalt, PVA) solicita que se presente un certificado de fe de vida cada año. Para tal efecto, envía el formato correspondiente una vez al año (en enero), que debe ser firmado lo antes posible por el interesado y legalizado por una oficina consular de Austria antes de devolverlo a la PVA. Si el formulario debidamente rellenado no llega al PVA dentro de un plazo de seis semanas, el pago de la pensión se cancela provisionalmente.

Si usted no recibe el formulario hasta finales del mes de febrero, existe la opción de imprimir el certificado de fe de vida y remitirlo tras ser legalizado (por la oficina consular más cercana). Además, si se generan cambios respecto a su domicilio o las circunstancias que determinan su derecho a la pensión, éstos deben ser comunicados dentro de dos semanas.