Asuntos Sucesorios

Los juicios sucesorios en Austria se llevan a cabo por encargo de los juzgados y las notarías. Si desea mayor información, favor de dirigirse a la Asociación Austriaca de Notarías.

La competencia territorial en el caso de un juicio sucesorio en Austria corresponde al último lugar de domicilio fijo o de residencia habitual del causante (testador). Si la competencia correspondiese a varios juzgados, el asunto sucesorio debe tratarse ante el juzgado, en cuya jurisdicción se encuentren la mayor parte de los bienes sucesorios que la persona fallecida tenía en Austria, y, si no, ante el Juzgado de Distrito de Viena (Innere Stadt Wien). En caso de una defunción, el registro civil correspondiente informa a la autoridad judicial competente (Juzgado de Distrito), la cual da inicio al juicio sucesorio. La ejecución detallada del juicio está a cargo de una notaría que ejerce su función bajo la supervisión y el control del juzgado.

De acuerdo al reglamento europeo relativo al derecho de sucesiones, todo el patrimonio del causante se remite a aquel estado de la UE (Unión Europea) en el que la persona fallecida haya tenido su última residencia habitual. Por ello, si la persona fallecida tuvo su domicilio habitual en Austria, el juicio sucesorio básicamente se lleva a cabo en Austria, aún si su última estancia a corto plazo fue en el extranjero. Esto incluye tanto el patrimonio de bienes inmuebles (propiedades inmobiliarias) como el patrimonio de bienes muebles (dinero, cuentas de ahorro, aparatos, vehículos u otros similares) del causante, que se encuentran en la UE, como también en estados terceros. A petición de una de las partes, los bienes que están en el extranjero pueden, en ciertas circunstancias, ser excluidos del proceso en Austria. Los Estados miembro de la UE Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido se consideran estados terceros en este contexto, dado que no forman parte del reglamento de la UE anteriormente mencionado.

Pueden existir acuerdos intergubernamentales con estados terceros que prevén disposiciones distintas para tratar bienes hereditarios, como p.ej. el contrato de asistencia judicial con Yugoslavia, Diario Oficial no 224/1955, que sigue en vigor para los estados que pertenecieron a la antigua Yugoslavia (cf. Diario Oficial III no 156/1997).

La representación austriaca competente (Embajada, Consulado, Consulado Honorario) apoyará - de ser necesario - a los parientes y herederos legales de la mejor manera posible. Dicha representación puede ayudar, por ejemplo, en la obtención de un certificado de defunción, legalizarlo y, en caso necesario y si así lo desean los herederos legales, contactar a un asesor legal que cobra honorarios por realizar su trabajo.

Como ya se mencionó anteriormente, todo el patrimonio del causante se incluye en el juicio sucesorio de aquel estado miembro de la UE, en el que la persona haya tenido su última estancia habitual, conforme a lo estipulado en el reglamento europeo relativo al derecho de sucesiones. El criterio para la competencia internacional de los juzgados – así como para la legislación aplicable – ya no es la ciudadanía de la persona fallecida, sino el lugar en el que la persona solía vivir cuando falleció.

Si un ciudadano austriaco vivía en Francia y fallece, por ejemplo, básicamente les corresponde a los juzgados franceses pronunciarse acerca de la herencia, mismos que están sujetos a la aplicación de la legislación francesa. Si se desea que la legislación aplicable sea la del país al que pertenece la persona, puede disponerlo por ejemplo mediante un testamento al realizar una “elección de la ley aplicable”.

Para mayor información sobre la competencia territorial de las autoridades judiciales en los Estados miembro de la UE y las leyes de estos países en materia de sucesiones, visite el Portal Europeo de Justicia

A pesar de que la persona fallecida no haya tenido su última residencia habitual en un Estado miembro de la UE, puede corresponderle a un Estado miembro encargarse de la sucesión. Los artículos 10 y 11 del reglamento europeo en materia de sucesiones prevén dicha competencia por ejemplo en el caso de que la persona fallecida haya sido ciudadana de un Estado miembro de la UE o si haya tenido su residencia habitual previa en dicho Estado miembro, siempre y cuando en el momento en que se someta el asunto al juzgado, no hayan transcurrido más de cinco años desde que abandonó dicha residencia. Si ningún Estado miembro resulta competente en virtud de lo antes expuesto, los juzgados del Estado miembro en el que se encuentren algunos o todos los bienes hereditarios serán competentes para pronunciarse al menos sobre dichos bienes.

Los bienes muebles que se encuentren en el extranjero sólo serán tratados ante un juzgado austriaco a petición de los herederos legales, a condición de que el causante haya gozado de la nacionalidad austriaca y su último domicilio fijo o residencia habitual se haya encontrado en Austria o si la ejecución no puede efectuarse en el extranjero a causa de derechos derivados del derecho en materia de sucesiones, de la parte legítima o de un testamento. En todos los demás casos, se dispondrá acerca de la herencia en el país de residencia correspondiente.

Si el causante tuvo bienes inmuebles en el extranjero - independientemente de su último domicilio fijo o su última residencia habitual - el juicio sucesorio debe incoarse por los herederos legales en el país que corresponda. También en estos casos, la representación austriaca (Embajada, Consulado, Consulado Honorario) puede ayudarles a contactar a un asesor legal, si así lo desean los herederos legales.