Asuntos Sucesorios (defunciones a partir del 17 de agosto de 2015)

Para determinar la competencia territorial en el caso de un juicio sucesorio en Austria, se considera el último lugar de domicilio o de residencia habitual del causante (testador). Si la competencia correspondiese a varios tribunales, el asunto sucesorio debe tratarse ante el tribunal, en cuya jurisdicción se encuentren la mayor parte de los bienes sucesorios en Austria del difunto, y, sino, ante el Juzgado de Distrito de Viena (Innere Stadt Wien). En caso de una defunción, el registro civil correspondiente informa a la autoridad judicial competente (Juzgado de Distrito), la cual da inicio al juicio sucesorio. El encargado de la ejecución es un notario quien ejerce su función bajo la supervisión y el control del juzgado.

En caso de que el causante haya tenido su domicilio habitual en Austria, el juicio sucesorio básicamente se lleva a cabo en Austria, aún si su última estancia de corta duración haya sido en el extranjero. La representación austriaca competente (Embajada, Consulado, Consulado Honorario) apoyará - de ser necesario - a los parientes y herederos de la mejor manera posible. Dicha representación puede ayudar, por ejemplo, en la obtención de un certificado de defunción, en la legalización del mismo y, en caso necesario y si así lo desean los herederos, contactar a un asesor legal que los herederos podrán contratar.

Sobre la base del reglamento sobre sucesiones de la Unión Europea (UE), en el que se establecen la competencia, la ley aplicable, así como el reconocimiento y la ejecución de decisiones en materia de sucesiones en Europa, se decidirá en Austria acerca de la herencia completa de la persona fallecida. Los bienes hereditarios incluyen los bienes inmuebles, así como los bienes muebles (dinero, cuentas de ahorro, aparatos, vehículos, etc.) al igual que los bienes que se encuentren en la UE así como en países terceros. A petición de una de las partes, los bienes que están en el extranjero pueden, en ciertas circunstancias, ser excluidos del proceso en Austria. Los Estados miembro de la UE Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido en este contexto se consideran países terceros, dado que no forman parte del reglamento de la UE anteriormente mencionado.

Se procede como descrito anteriormente, es decir, que básicamente el juicio sucesorio se lleva a cabo en aquel estado de la UE en el que el causante haya tenido su última residencia habitual y abarca todos los bienes hereditarios (incluidos los que se encuentran en Austria). De acuerdo al reglamento de la UE sobre sucesiones ya no es decisiva la nacionalidad de la persona fallecida, sino el país en el que solía vivir al momento de su fallecimiento para determinar la competencia de los tribunales así como de la ley aplicable. Si un ciudadano austriaco fallece en Francia, por ejemplo, básicamente les corresponde a los juzgados franceses pronunciarse acerca de la herencia, mismos que están sujetos a la aplicación de la ley francesa. Si se desea que la ley aplicable sea la del país al que pertenece la persona, se puede “elegir la ley” disponiéndolo así en el testamento.

Para mayor información sobre la competencia territorial de las autoridades judiciales en los Estados miembro de la UE y las leyes de estos países en materia de sucesiones, visite el Portal Europeo de Justicia.

Pueden existir acuerdos intergubernamentales con países terceros que prevean normas distintas para tratar bienes hereditarios, como por ejemplo el contrato de asistencia judicial entre Austria y Yugoslavia, véase el Diario Oficial nro. 224/1955, el cual sigue vigente para los estados que pertenecieron a la antigua Yugoslavia (véase Diario Oficial III nro. 156/1997).

A pesar de que el causante no haya tenido su última residencia habitual en un Estado miembro de la UE, puede corresponderle a un Estado miembro encargarse de la sucesión. Por ejemplo, en el supuesto de que el causante haya sido ciudadano de un Estado miembro de la UE o si hubiera tenido su residencia habitual en dicho Estado miembro, siempre y cuando en el momento en que se someta el asunto al tribunal, no haya transcurrido un plazo de más de cinco años desde el cambio de dicha residencia habitual, de acuerdo a los artículos 10 y 11 del reglamento europeo en materia de sucesiones. Cuando ningún tribunal de un Estado miembro sea competente en virtud de lo antes expuesto, los tribunales del Estado miembro en el que se encuentren los bienes de la herencia serán competentes para pronunciarse al menos sobre dichos bienes.

Los bienes muebles que se encuentren en el extranjero serán tratados ante un tribunal austriaco a petición de los beneficiarios, a condición de que el causante haya gozado de la nacionalidad austriaca y su última residencia habitual haya sido en Austria o si el reclamo en base al derecho en materia de sucesiones, la parte legítima o derechos derivados de un testamento no fuera posible en el extranjero. En todos los demás casos, se dispondrá acerca de la herencia en el país de domicilio correspondiente.

Si el causante tuvo bienes inmuebles en el extranjero - independientemente de su último domicilio o su última residencia - el juicio sucesorio debe iniciarse por los beneficiarios mismos en el país que corresponda. En estos casos, la representación austriaca (Embajada, Consulado, Consulado Honorario) puede ayudarles a los beneficiarios a contactar a un asesor legal, si así lo desean.